Distopía es la utopía negativa ya que equivale a una sociedad completamente indeseable.
En el pasado Festival de cine de Cannes, se presentó el documental de Raoul Peck (Haití, 1954) "2+2 = 5". Se basa en una escena de la obra distópica "1984" del escritor inglés George Orwell. En ella el protagonista, a causa de varias torturas cuestiona su propia percepción y acaba convencido de que dos más dos son cinco. Nuestro época presente marcada por la crisis climática, la adulteración del lenguaje, las desigualdades extremas. el rechazo a los emigrantes y la pleitesía a los autoritarismos, permitió al cronista del Festival escribir en su reportaje : " Orwell tenía razón : la distopia de 1984 ya está aquí ". En una entrevista el autor del documental recoge el espíritu combativo del novelista que le inspiró, cuando aquel escribió: "la esperanza, si es que existe, hay que construirla".
Victoria Camps ( Barcelona ,1941) desde su condición de Catedrática Emérita de Filosofía Moral y Política, retoma la pregunta ética ya formulada por Kant acerca de ¿ qué debo hacer ?. En su obra " Paradojas del individualismo" sostiene que las exigencias de la vida en común suponen hacerse cargo de la situación colectiva vigente, planteándole al individuo el ejercicio de su condición de animal social, que atiende a los demás y preserva el bien común. "Una democracia sin bien común es una democracia sin rumbo" "Hemos construido una civilización de soledades conectadas, de individuos que confunden la autonomía con el aislamiento, la libertad con la irresponsabilidad. Lo colectivo no hay quien lo defienda" escribió en su obra posterior "la sociedad de la desconfianza".
La historia está sin duda plagada de épocas catastróficas pero frente a ellas han surgido voces que se hicieron cargo de tales situaciones. En su ensayo "Historias para el mañana : mirar al pasado para caminar hacia el futuro", Roman Krznaric, filósofo australiano (Sidney,1970) propone recuperar experiencias valiosas para nuestro ahora. El 1 de Mayo de 1517 Tomás Moro fue comisionado por el Consejo de la ciudad de Londres para enfrentarse a las masas amotinadas, a fin de sofocar las actitudes anti-extranjeros de los londinenses. Existe una versión dramática de su discurso, recogida en una obra de teatro isabelino y atribuida al mismo William Shakespeare, donde preguntaba a los amotinados cómo se sentirían si fueran extranjeros en otro país y fueran tratados con la misma violencia que ellos proponían. Moro, juez benévolo, canonizado posteriormente, no hizo otra cosa sino apelar a que los nativos se pusieran en el lugar de los extranjeros.
Una adolescente de 15 años, en horario escolar, se plantó en Estocolmo, el 20 de Agosto de 2018, frente al Parlamento sueco sosteniendo un cartel donde había escrito " Huelga escolar por el clima". Greta Thumberg mantuvo esta actitud de protesta solitaria durante semanas. Con posterioridad concentró su denuncia en los viernes, dando así lugar a la creación del movimiento internacional "Friday for Future". El "efecto Greta " se extendió y estudiantes de todo el mundo salieron a las calles para pedir que se tomaran medidas para frenar el cambio climático. Estas movilizaciones juveniles han continuado, habiéndose convocados huelgas globales por el clima en numerosos países. Alrededor de 3000 científicos internacionales, firmaron un documento, publicado en la revista Science, considerando justificadas y basadas en la mejor ciencia, las preocupaciones de este movimiento estudiantil.
Después de asombrarnos a tantos con su premiado ensayo " El infinito en un junco ", la filóloga Irene Vallejo ( Zaragoza,1979) continua con su labor comprometida de escritora. En su última columna en El País se opone a " una nueva corriente que intenta arrojar la empatía al sótano tenebroso de todos los males". Pertenecen a ella no sólo comentaristas o teólogos norteamericanos, sino el mismo magnate Elon Musk, cuando sostiene que " nuestro derroche de empatía está conduciendo al suicidio de la civilización". Para hacerles frente, Irene Vallejo cita tanto a los filósofos estoicos Marco Aurelio y Posidonio, como a la parábola evangélica del buen samaritano. Destaca sobre todo su referencia a la pensadora alemana Edith Stern quien en 1916 leyó su tesis doctoral " Sobre el problema de la empatía". Para esta filósofa judía, que murió en Ausschwitz, " la empatía es el puente que nos permite acceder a la alteridad del otro, sin reducirlo a mi propia subjetividad. Es una capacidad humana relevante para la constitución del yo, del otro y del nosotros. La paradoja de la empatía es que puede ser fácil amar a la humanidad, lo difícil es amar al prójimo" concluía.
A finales de 2024 más de 250,000 lectores de "The Washington Post" cancelaron sus suscripciones a este prestigioso diario estadounidense. El nuevo propietario del periódico, el tecno-oligarca Jeff Bezos, había decidido prohibir el apoyo a la candidatura demócrata a la presidencia del país. Era una tradición que El Washington Post siempre había respetado : posicionarse ante cada elección presidencial. Esta protesta colectiva de semejante número de suscriptores, a la que se unió la baja de numerosos columnistas, fue recogida por Martin Baron, que había sido director del diario entre 2013 y 2021, como una muestra del "efecto Bezos". En su obra " Frente al poder: Trump, Bezos y el Washington Post" fue muy crítico con la posición de Bezos, calificó su decisión como una " cobardía y un error que socavaba la independencia del diario". Este prestigioso periodista ya dirigió el Boston Globe, conquistando un premio Pulitzer en aquel entonces. En esta obra es fiel a su idea :"la misión más trascendental de los periodistas es poner al descubierto las irregularidades y las vilezas de los poderosos".
Este 20 de Marzo pasado leíamos en The New York Times en español, un reportaje del que entresacamos algunos párrafos: "Un barco con ayuda humanitaria zarpó hacia Cuba en medio del bloqueo petrolero que el gobierno de Donald Trump impuso desde Enero a Cuba, una medida que ha puesto a la isla al borde de un colapso económico" "La flotilla ha movilizado a cientos de voluntarios de más de 30 países". " La solidaridad no se bloquea " dijo Thiago Ávila uno de los 32 participantes que viajaron a México para embarcar en la nave. "El presidente norteamericano dijo esta semana que iba a tomar Cuba". "Creo que puedo hacer lo que quiera con ella" remató.
Terminaremos tal y como iniciamos, con una referencia al mundo del cine. Javier Zurro, cronista de El Diario.es en la gala reciente en la entrega de los Oscar, destaca la valentía y la coherencia de Javier Bardem. Se saltó el guion para decir delante de millones de personas de todo el mundo: " No a la guerra, Palestina libre". Fue un gesto arriesgado en una ceremonia donde hubo pocas menciones políticas, ante el Hollywood actual, al que no le gusta que nadie se signifique y cuyos Estudios no serán muy proclives en contratar a un actor español que critique así la política de su Presidente.
¿ Y TÚ QUÉ PIENSAS ?
Si al otro lo ves solamente como "una cosa", esto te permite hacer de él lo que quieras. Gaza, Líbano.....
ResponderEliminarANTONIO ROCHE Editor y Teólogo comenta:
ResponderEliminarLa mayor distopía de nuestra sociedad actual es la fría reacción ante las guerras injustas e inmortales que nos invaden y que manifiestan el pasotismo como reacción : la “piadosa reacción de las iglesias cristianas que se limitan a dar discursos de buenísmos ,la inmensa mayoría de los gobiernos democráticos con reacciones frías para no enemistarse con el capo del “ imperio “ por temor a sus reacciones sobre todo de tipo económico,el fracaso de la ONU,la OTAN y los muchos entes multilaterales,el fracaso total de la diplomacia,etc.
La sociedad de la opulencia sigue su ritmo de vacaciones ,fiestas ,sin inmutarse mientras las bombas asolan sin tregua ,
Es un retroceso incomprensible al respeto de un derecho internacional.
En definitiva : un fracaso para los que luchamos por un mundo mejor! Y el “ triunfo “ de los que creen que el mal está incrustado en la condición humana!
Acertadas reflexiones, JuanLu.
ResponderEliminarCómo sabes mejor que yo, por tu formación de psicofilósofo, tú práctica y tú experiencia con el teléfono de la esperanza, la dichosa esperanza es un tema bien peliagudo. Y también recurro a mis experiencias profesionales cercanas a la muerte para estar convencido de que es muy útil y necesaria... ¡Siempre que haya un mínimo de posibilidades de no estar cayendo en la "maldita esperanza" de Nietzsche. Esa sutil frontera es la que la hace pasar de necesaria a maldita, porque puede prolongar el dolor inútil y por tanto estéril.
Me empiezo a preguntar, a la vista de los acontecimientos mundanos, si no estaremos llegando a que lo mejor que le puede pasar a la Humanidad (mejor en relación a todos los demás seres vivos) es que desaparezca. Y yo, como Zweig, perderé esa esperanza si los USA no son capaces de desautorizar a Trump y éste nos mete en la III Gran y definitiva guerra. Porque en esta tercera ocasión la diferencia principal es que tenemos bombas nucleares múltiples y variadas. Y si estallan en racimo, acabarían no solo con la Humanidad sino con todos los seres vivos y muy probablemente también con el planeta.
Y recurro a centrar el tema en la esperanza porque, a la vista de la enorme distopía que vivimos, la esperanza de que se arregle y reconduzca es lo único que tenemos a mano.
ROSA JIMÉNEZ ROMERO ha comentado:
ResponderEliminarBuenos días, yo he pensado siempre hasta ahora, que en julio cumpliré 60 años, - "Lo que no puedas controlar, déjalo aparte ,antes de que te controle"- .
Debo reconocer que lo que en el mundo estamos viviendo me tiene cuanto menos muy inquieta y la verdad que no por mí sino por las nuevas generaciones. Así que admiro a Greta, a Bardem... a todos los que ponen su granito de arena protestando por lo que no les parece justo. Casualmente me estoy leyendo 1984, debo reconocer que me está costando, seguramente porque mi coeficiente intelectual no da para tanto, jeje, pero lo leeré hasta el final. Por puro amor propio. No, porque me este maravillando, lo comencé a leer porque una persona que creía mi amiga , talvez lo fuera, pero su trastorno bipolar mal cuidado, hizo que me humillara y se riera de mi, porque según ella era una ignorante, al yo comentarle que no había leído 1984. Para su criterio era una lectura fundamental, a ella le cambió la vida.
Bueno , lo estoy leyendo, me gustaría seguir en contacto con esta persona para comunicarle que no me está gustando 1984, orgullosa de explicarle que soy una simple mente que dice que 2+2 no es igual a 5. Jeje.
Saludos cordiales.
Es así, tiempos oscuros, donde los valores que nos hacen realmente humanos, la solidaridad, la empatía, son objeto de escarnio, y la grosería, el egoísmo, son enaltecidos. Es significativo que no se hable del valor de la relación con el otro, de la importancia de la alteridad. Hasta en la profesión de psicología ese acercamiento empático está siendo sustituido por un vacuo acercamiento centrado en técnicas, en soluciones que se centran en la adaptación del individuo, en el apaciguamiento de su sentido crítico y de la realidad, una versión cutre del estoicismo.
ResponderEliminarBuenos días Juanlu, yo creo que por desgracia, lo que estamos viviendo a nivel global es el final de las democracias liberales que están siendo desmanteladas desde el poder por gobiernos que creen que la democracia es solo ganar las elecciones ,y a veces incluso sin ganarlas, llegar al poder, ocuparlo y hacer lo que les de la gana rompiendo los consensos básicos, el respeto al que no piensa como ellos, el respeto a la justicia y a la separación de poderes y a la independencia de las instituciones. Todo eso es muy peligroso porque nos lleva a unas autocracias con aspecto de democracias, donde el control de lo público por el poder, la manipulación de la informacion, y por tanto de la opinión pública, desligitimando a los medios independientes que cumplen su obligación de controlar y criticar la acción del gobierno, y a los tribunales que tratan de poner coto a sus desmanes y corrupciones, lleva a los gobiernos a no tener que rendir cuentas y a abusar del poder saltandose muchas veces las leyes o los acuerdos básicos necesarios para que una democracia pueda funcionar.
ResponderEliminarEsto lo estamos viendo en muchos paises, en EEUU es muy grave porque es la gran potencia democrática del mundo, pero también lo vemos en paises europeos, donde se usa el poder para polarizar, enfrentar y deslegitimar, acabando así con la base de las democracias, que es el entendimiento entre gente que no piensa igual y la bondad de la alternancia en el poder. Y en Asia, Hispanoamérica y África es mucho peor porque hay paises donde los gobernantes no respetan las más mínimas libertades ni derechos de sus habitantes. Y la corrupción y el abuso del poder son absolutos.
Para mí es muy grave que la izquierda de países democráticos no se de cuenta de que estar en contra de los abusos de Trump no puede justificar el apoyo a regímenes mucho peores como el cubano, el venezolano o el iraní. Tampoco se van a solucionar los problemas de Palestina apoyando a Hamás o a Hetzbolá, por muy terribles que nos parezcan los bombardeos de Netanyahu. Hay que oponerse a todos los que usan la violencia de forma totalmente ilegítima para mantener o alcazar el poder muchas veces en contra del pueblo al que dicen defender.
Yo creo que hay que apoyar a los demócratas y a los que respetan las leyes internacionales y nacionales, y sobre todo a los que no se creen en posesión de verdades absolutas y son capaces de convivir con el que es o piensa de manera diferente sin despreciarlo, silenciarlo, cancelarlo, o lo que es peor encarcelarlo o asesinarlo. Y hay que oponerse a los gobiernos que abusan del poder, engañan y atacan a los demás, sean de la ideología que sean. Y por desgracia, los hay de todas ellas.
Es por ello que yo creo que te puedes oponer a Trump, y a Maduro y a los Castro a la vez, a Nethanyahu y a Hamas, Hezbolá y los Ayatolahs, a Orban y a Sánchez, a VOX y a BILDU y Podemos. En fin, A todos los extremistas que tratan de imponer sus ideas de forma poco respetuosa o violenta.
En fin que hay oponerse a todos los que nos faltan al respeto intentando manipularnos y colocarnos en posiciones enfrentadas continuamente para sus propios intereses, y que hay que ser conscientes que la gente de bien, que somos la mayoria, lo que queremos es vivir en paz, con libertad y prosperidad y que todos podemos contribuir a ello si nos esforzamos un poco y nos ponemos en el lugar del otro, con buena voluntad y pensando en el bien común por encima de intereses particulares.
Cuando Javier Bardem defiende el noba la guerra...a qué guerra se refiere? No recuerdo haberle oído durante la guerra de ucrania en las galas de años anteriores..de la que se está librando en Sudán.. tampoco recuerdo mención alguna...hay guerras y guerras quizás?
ResponderEliminarEn cuanto a los aprendices a dictador .. son espontáneos o el síntoma de una enfermedad cuyo origen / responsabilidad es nuestro...?
Las desigualdades, extremas o no..son mayores o menores que las de otras épocas?
Que decir después de estar todo dicho, aplaudo el valiente comentario de ROSA JIMÉNEZ, demuestra empatía y madurez, esa es la actitud. Es un problema de fondos, todos hemos crecido con un "parte" informativo que marcaba las comidas y eso era "ley", no se cuestionaba nada, al contrario, se acataba. A día de hoy ese "parte desinformativo" sigue marcando la forma de vida casi sin cuestionarse, si se cuestiona es a favor de la alineación asumida por la persona por su condición social o ética. Por eso admiro y pongo de ejemplo la actitud de Rosa, aprender y entender para opinar. El ego ha crecido tanto que ya no cabe nada más. Se necesita algo nuevo, un algo, una cosa que nos despierte del 2+2=5 y volvamos a razonar conociendo a los números primos y por supuesto esté presente Pi (3,1416).
ResponderEliminarMiguel Garrido F.- Desde la utopía hacia la distopia siempre estamos buscando un lugar, un tipos… desde donde tener la seguridad, la ilusión, la confianza y esperanza en una vida
ResponderEliminarmejor. La utopía se asienta en unas raíces puestas en un topos firme y seguro. La historia de la humanidad parece un continuo pasar de la utopía a la distopia. Lo importante parece ser el arte de no “perder de vista” los orígenes y los fines del camino. Gracias por las reflexiones que nos hacen seguir tratando de mantener la ilusión de un mundo mejor y sobre todo el esfuerzo por mantener las cosas buenas del mundo queremos recibimos de nuestros antepasados.
Las distorsiones de la “mala vista” tienen arreglo con los avances de la ciencia y sobre todo con la confianza en la bondad del ser humano.
Feliz resurrección de la utopía para combatir la distopia que ahora nos circunda. Resucitar cada día es una tarea apasioante para evitar la ingenuidad de un mundo utópico lejano. La distopia se puede combatir ampliando conciencia y dando solución a la “incontinencia”…
G.Meloni ha hablado de estrabismo refiriéndose a determinadas posiciones en laa que los partidos toman posiciones no por los actos en sí sino según lod parridos a lis que afectan. Lo ha publicado en il corriere della Sera. Ahora es un poco tarde.mañana escribo las razones de esta posición con la que estoy de acuerdo (sin que ello implique nonguna adsctipción política por ml parte. Por mi parte hau que no me convencen las Trampaz
ResponderEliminarMANUELA CAÑADAS.Médica comenta::
ResponderEliminarHola Juan Luis buenas tardes. El tema que planteas este mes es de lo más interesantes que ha planteado a lo largo de estos años. Me ha llevado mucho la atención los comentarios que haces de Victoria Kent.
La democracia no es el conjunto de muchas soledades es tener una visión de lo colectivo y además de la ética ya que si no sería una democracia incompleta e injusta.¿Cómo podríamos influir en nuestros hijos y nietos que la empatía y él preocuparse por el prójimo y por lo colectivo es una salvación para todos nosotros? Quizá practicándolo nosotros los primeros.
"JENARO" ha comentado:
ResponderEliminarVivimos, es cierto, en un mundo distopico. Y el nuevo "muro" levantado noventa años mas tarde que el de la Pasionaria, no contribuye a superarlo. Seguimos con una mirada hemipléjica, en un espacio indeseable y utópico.