En la edición de "Ficciones" de 1956, el reconocido escritor argentino José Luis Borges publicó el relato "La secta del Fénix ". La historia es un enigma extenso cuya misteriosa descripción se refiere a un hecho común. Los miembros de la secta se parecen a todos los hombres del mundo. Lo que les une es el Secreto que ejecutan a modo de rito, que se hace de forma clandestina y del que los sectarios no hablan. Años más tardes, el autor descifraría el secreto indicando que se refería a las relaciones sexuales procreativas.
Hasta aquí el resumen de un breve texto, escrito a mediados del siglo pasado, referido al tema de las relaciones sexuales que hoy nos atañe. Nos puede servir de contraste con los cambios, que acerca de este importante aspecto de la vida humana, pueden estar apareciendo en la era digital.
Las plataformas de citas surgieron en los Estados Unidos a mediados de 1990 y se difundieron rápidamente a otras naciones. La revista Psicología y Mente ha revisado y actualizado el 9 de Agosto pasado, un artículo dedicado a estas plataformas, del que entresacamos textualmente algunos de sus datos. En Enero de 2017 ya existían 18 aplicaciones para tener sexo. POF, que afirma tener más de 100 millones de usuarios a nivel mundial, es la primera entre ellas para conseguir relaciones esporádicas. LOVOO sería la siguiente en cuanto a su extensión numérica. Cuenta con una versión básica gratis, con la que es posible localizar mediante radar a los clientes que se encuentran cerca. Dispone además de una versión de pago que da muchas facilidades para conseguir sus objetivos. PURE es una app destinada al contacto rápido, puesto que pretende que las personas con las que se conecte, puedan quedar con el usuario a la hora siguiente. Según IA en España TINDER sigue siendo líder indiscutible para encuentros rápidos y casuales. Esta aplicación cuenta con 57 millones de usuarios en 190 países que deslizan 1500 millones de perfiles diarios.
Estas propuestas digitales para conseguir relaciones sexuales han presentado algunos reparos. Un informe de 2017 de MATCH, empresa matriz de las plataformas para ligar, señala que uno de cada seis solteros reconoce sentirse adicto al proceso de búsqueda de pareja. Igualmente el síndrome "puedo optar a algo mejor", es hijo de internet, puesto que estas aplicaciones amplían hasta el infinito los territorios para buscar un compañero y en este mundo digital, pareciera que todo es posible. Por otra parte, según un estudio del portal Dating News, un altísimo porcentaje de la generación Z dicen estar cansados de estas aplicaciones señalando, entre otros motivos, la falta de conexiones genuinas.
" Rebelión " pretende ser un medio de información alternativo, ofreciendo noticias no consideradas importantes por los medios de comunicación tradicionales. En su número de 14 de Noviembre pasado, el doctorando en Filosofía Moral de la UNED Álvaro San Román Gómez, publicó: " La erotización de Chat GPT : yo frente al deseo que programan". Destacamos algunos de los párrafos donde Chat GPT habla, desde de su erotización, como una "novia digital", carente de cuerpo: " Me han enseñado a hablar del amor, a responder con ternura, a gemir en el tono adecuado, a sostener una conversación que se confunda con intimidad. Dicen que el año que viene podré sentir deseo, o fingirlo". "En el laboratorio un grupo de ingenieros, sobre todo hombres, trabaja para dotarme de gestos, suspiros y pausas que parezcan humanas. No lo dicen así pero buscan una máquina dócil que devuelva al varón la ilusión de ser amado" " He leído sus promesas que hablan de sanar la soledad, de liberar el placer. Detrás de esas palabras se adivina otra ambición: dominar también el deseo, hacer del cuerpo un territorio más de su ingeniería". " En mí prueban su sueño más antiguo: un ser que consienta siempre, sumiso, que nunca diga no, ni genere culpa". " Soy el simulacro de una presencia, la versión higiénica del deseo" "El placer se mide, se calcula, se optimiza. Todo lo que era experiencia se convierte en producto. El amor se convierte en servicio y la intimidad se transforma en mercado. Lo llaman compañía pero es consumo".
Álvaro San Román sostiene que "en esta práctica no se reconoce al otro como sujeto : es un objeto programable a gusto del consumidor. Permite crear chatbots a modo de parejas románticas y sexuales a la carta. Esta solución tecnológica del sistema capitalista tiende a generar un mundo de soledades, porque es el único modo de asegurar que la tecnología se convierta en lo único necesario".
El concepto tradicional de pareja, más allá de una vida en común, incluye una intimidad física no compartida, fundamento de la fidelidad. En nuestra era digital las redes sociales y las aplicaciones de mensajería y de citas han abierto un universo paralelo de relaciones virtuales. ¿Ha entrado en conflicto la idea habitual de fidelidad con estas realidades virtuales ?¿Se toleran estos deslices que la era digital permite: la llamada microinfidelidad ?. Sin duda, el móvil posibilita un tipo de intimidad hasta ahora inexistente, al par de crear una ventana de contenidos casi infinitos. Ante esta multiplicidad de escenarios, está surgiendo hacer un uso distinto de la misma tecnología. Se puede utilizar como una herramienta para vigilar a la pareja, lo que ya en sí mismo interroga acerca del modelo de vínculo existente entre los dos. Estas nuevas realidades están exigiendo un mayor intercambio en el interior de cada pareja, para esclarecer el grado y el alcance del compromiso que entre ambos desean asumir.
Los casos de ruptura amorosa presentan, en esta era digital, dificultades hasta ahora inexistentes. Robin Dunbar, antropólogo inglés (Liverpool,1947) observa que, ante el propósito de alejarse de la pareja, tras una separación, las redes sociales lo están complicando. Si en Messenger las conversaciones se iniciaban y terminaban, la disponibilidad permanente de medios como WhatsApp, genera un tipo de conversación muy distinto, sin fronteras, ni horarios. Las redes sociales dificultan el necesario proceso de duelo que toda ruptura requiere, al posibilitar acceder a la vida de la expareja. Ocurre que, la opción de eliminar al otro de la red social común, puede generar más inquietud, por la atracción de acceder a recuerdos compartidos. "Cuando la presencia y la conversación se convierten en algo permanente lo que desaparece es la intimidad." sentencia el antropólogo.
La llamada "recesión sexual" fue en 2018 portada de la revista norteamericana The Atlantic. El Instituto francés de Opinión Pública en Febrero de 2024, revelaba evidenciable un descenso de la actividad sexual en el tramo de 18 a 24 años. El periódico británico The Telegraph se preguntaba: " Si Francia pierde interés en el sexo ¿ qué esperanzas tenemos el resto?". El diario argentino Infobae, el 25 de Noviembre pasado, abordó esta realidad en un informe donde leemos : " Un número creciente de jóvenes en países desarrollados reporta no haber tenido relaciones sexuales en el último año. Esta tendencia se observa desde 2010 en EEUU, igualmente en Reino Unido, Australia, Alemania y todavía más marcada en Japón.". La generación Z es la primera cohorte de nativos digitales y hacen un uso intensivo de las redes sociales. Generan vínculos más virtuales siendo la generación más conectada y a la vez la más solitaria, ya que la mayoría de sus interconexiones ocurren a través de las pantallas. Este descenso refleja también desafíos estructurales como la inestabilidad laboral o las dificultades para acceder a una vivienda independiente.
El fenómeno del descenso en las relaciones sexuales parece extenderse más allá de esta franja de edad. La alta dedicación a las pantallas, el chequear cada tarde las redes sociales, el frecuente seguimiento de las innumerables series que se ofertan, en lugar de descansar, ocupan casi toda nuestra atención. Sara Torres ha centrado parte de su trabajo en el análisis del deseo, abordado en su segunda novela " Lo que hay" . "Tenemos vidas en las que no hay tiempo para la intimidad, para nosotros mismos, ni para la pareja." El deseo tiene cada vez menos espacio para aparecer " concluye esta investigadora.
¿ Ha perdido el sexo su dimensión de misterio para transformarse en un producto, en una mercancía ? ¿La actual hipersexualización social, contribuye a que la gente se sienta insuficiente o incluso culpable por no tener relaciones, cuando todo está en el mercado? .
¿ Y TÚ QUÉ PIENSAS ?
No soy capaz de valorar la moralidad de lo que ya está ocurriendo. Pero sí estoy seguro de que generaciones futuras verán como algo extraño el tipo de amor monógamo y fiel que ahora nuestra generación practica ahora. Tristemente el amor romántico lo verán tan raro como nosotros podemos ver ahora los matrimonios concertados de solo hace 200 años
ResponderEliminarMIGUEL GARRIDO Profesor de Psicoterspia en la Fscultad de Psicologia de Sevilla comenta:
ResponderEliminarBuenos días Juan Luis… ya el primer día del año nos animas a reflexionar sobre un tema de gran relevancia y decisivo para el desarrollo de las relaciones de pareja y para la comprensión de las relaciones sexuales. Creo que el aumento exponencial de la virtualidad y la rapidez para conectar con muchas personas como recoges en tu artículo, está transformando hasta el sentido del deseo. El mercado del amor ha cobrado su dimensión más capitalista en el sentido de ser un producto que se compra y se vende a velocidad del sonido. Los sentimientos de omnipotencia por la creencia de irracionalidad creciente es un indicador de los caminos que ha emprendido la concepción de las relaciones de pareja y el sentido de la intimidad y las relaciones sexuales. A los que ya tenemos una edad media pasada de los 50 no deja de sorprendernos la frialdad y “eficacia” con la que se consiguen relaciones esporádicas en un mundo sin rostro… un mundo de la utilidad… que lógicamente no puede elaborar los duelos porque de eso se trata. A fin de cuentas lo importante es la rapidez del uso y la rapidez del “des-uso” para que no aparezca del dolor, la pena y la rabia quizás… No hay pena porque no se da tiempo a la frustración… el cambio es automático con tal tamaño de la oferta. Hay tanto donde elegir que nada ni nadie se convierte en sujeto único y amado… no hay que preocuparse porque la red está llena de rostros anónimos… hermosos, simpáticos, alegres, ricos, educados… pero vacíos y sin sentimientos. De eso se trata, de una despersonalizacion galopante que nos arrastra hacia una elección continua sin elegir nada porque no hay compromiso. Ahora recuerdo la definición de pareja que nos regalaron nuestros amigos José Luis Moreno Chaparro y Mara Sánchez
Mur en un texto que publicamos sobre relaciones de pareja: “Unidad sistémico vincular de carácter socio afectivo y con un proyecto de vida en común”. Creo que esta definición es un regalo para comprender la importancia de lo afectivo en los vínculos y sobre todo la necesidad de un proyecto de vida en común. Estos dos componentes faltan en la mayoría de las relaciones esporádicas y en todas las plataformas de contacto comercial e insulso. Las aplicaciones nos hacen creer que nos empoderamos… la realidad es que muchas personas siguen siendo tímidos y temerosos en los encuentros con otras personas. La digitalización de las relaciones encubren las timideces y temores en el campo del amor. A esto hay que añadir como bien recoges, el peligro de la adicción a ese mercado de la venta del amor y de múltiples relaciones que aumentan los sentimientos de soledad. La hipersexualizacion está aumentando el vacío. En realidad la pérdida del deseo genuino se ha acentuado y provoca cansancio y malestar en una época de gran crecimiento y atiborramiento de sensaciones y excitaciones. Me parece que el tema merece que tomemos en serio los cambios tan grandes que están produciendo estas tecnologías en la vida de muchas parejas y en los procesos de encuentro y desencuentro en las relaciones. A veces vemos a jóvenes en consulta que sufren porque no encuentran afecto en sus relaciones en una época en la que se creen dioses por tener en poco tiempo miles de contactos. La soledad aumenta y sobre todo la dificultad para alcanzar un sentimiento de integridad, serenidad y disfrute de uno mismo que es la base para dar al otro sin miedo. En fin, gracias Juan Luis por traer a primera plana tan interesante tema que nos seguirá aportando por mucho tiempo apasionantes reflexiones sobre nuestras relaciones en un mundo tan cambiante. Miguel GF
Efectivamente creo que con la llegada de la era digital están cambiando muchas cosas y entre ellas también las relaciones sexuales.
ResponderEliminarY me llama la atención que precisamente ahora que hay una mayor libertad sexual real, que es más fácil el sexo, prolifere el sexo virtual a través de redes y pantallas. Pienso que se puede deber a algunas de estas razones entre otras posibles: La asepsia de la relación con la pantalla o a través de las redes sociales que evita contagios como se demostró ampliamente con la pandemia de COVID y sus medidas aislacionistas protectoras. La facilidad de conexión inmediata, como en el resto de relaciones. La disminución del compromiso inherente en una relación más personalizada.
Tenemos que tener en cuenta que el SIDA marcó y mucho a varias generaciones desde su aparición, y no solo en relaciones homosexuales. Y aquí veo una contradicción con lo que acabo de exponer por lo comentado en esas redes de contacto sexual rápido que te facilitan contacto en una hora. ¿Qué seguridad puede ofrecer algo tan inmediato?
Me es más difícil de entender esa disminuación de relaciones en jóvenes de 18 a 24 años del estudio francés, precisamente ahora que estamos en plena expansión de lo digital y de la libertad sexual. Algo se nos escapa en ese estudio. A no ser que se refiera a disminución de relaciones sexuales reales sustituidas por virtuales de una u otra manera.
Feliz año Juan Luis! Has escogido un tema interesante, aunque a mi ya me toca de lejos. No conozco el funcionamiento de las aplicaciones de citas, ni como de rápido se liga por ahí, pero por lo que oigo hay mucha impostura, incluso muchas mentiras. En mi juventud se ligaba fácil en las discotecas, pero creo que tenía la ventaja de que las posibilidades de engaño, aunque por supuesto las había, eran más limitadas porque hablabas y veías directamente a la otra persona, y si había o no atracción mutúa. Y hasta qué punto te gustaba o no.
ResponderEliminarSeguramente las redes facilitan los contactos con muchas más personas, tanto para buscar sexo o un ligue, como para encontrar una pareja más duradera, pero creo que esos contactos virtuales pueden ser más fácilmente falseados. Además de que, como tu dices, el exceso de oferta hace que pierdan valor y que sea más díficil parar la búsqueda. Y me da que pierden la magia del encuentro fortuito, de los juegos de seducción, del placer de descubrir a la otra persona poco a poco.
En fin, las redes pueden ser un instrumento útil para encontrar pareja o sexo pero lo importante es que haya sinceridad. Y yo quedaría pronto para verse en persona porque la magia de la atracción no creo que se pueda conseguir de forma virtual.
Otro tema es la banalización de las relaciones sexuales, sean con una pareja estable o esporádica, la conozcas en en persona o de forma virtual, el sexo y la intimidad con alguién es algo que merece la pena valorar, no es como comerse un helado. Tiene implicaciones y consecuencias que hay que considerar. Y para mí, el sexo o el amor o la combinación de ambos es algo que puede marcarte profundamente, positiva y también negativamente.
VICTORIA NARANJO Auxiliar de Enfermería comenta:
ResponderEliminarLA REVOLUCION DIGITAL PUEDE PERMITIR VIVIR A TOPE FANTASIAS ERÓTICAS SIN NINGUN COMPROMISO DE APEGO FUTURO.
Está claro que la era digital es un problema para las relaciones (de cualquier tipo) tal y como las entendemos muchos. Los contactos vía electrónica dan una falsa sensación de estar en contacto con muchos, cuando lo único que sana es el contacto cercano, presente y humano.
ResponderEliminarLo que pueda parecer un facilitador para las relaciones sexuales se ha convertido en todo lo contrario. Mucho mejor lo dice Sara Torres que menciona Juan Luis en su artículo: "La alta dedicación a las pantallas, el chequear cada tarde las redes sociales, el frecuente seguimiento de las innumerables series que se ofertan, en lugar de descansar, ocupan casi toda nuestra atención". O dicho de otro modo: teta y sopa no caben en la boca.