El pasado 1 de julio leímos la noticia en la prensa nacional: " Un hombre sin hogar que dormía en la playa de la Arrabassada en Tarragona, murió el pasado domingo tras ser arrollado por un vehículo del servicio municipal de limpieza mientras este realizaba las tareas habituales de mantenimiento. La víctima, de cuya identidad se conocen pocos datos, dormía en la arena cubierto con una manta. Fuentes de la Guardia Urbana, explican que el conductor del vehículo que dio negativo en la prueba de alcoholemia, "no lo vio".
La catedrática emérita de Ética Adela Cortina publicó en 2017: " Aporofobia, el rechazo al pobre", un término nuevo acuñado por ella misma, que no solo ha sido reconocido por la RAE, sino que lo ha tipificado nuestro Código Penal en su artículo 22.4 como una circunstancia agravante de la responsabilidad criminal. Para nuestra filósofa este concepto incluye la invisibilización: " Las puertas de la conciencia se cierran ante los mendigos sin hogar, condenados individualmente a la invisibilidad".
Según El País el pasado 13 de Junio la concejalía de Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Madrid emitió la directriz de no notificar con antelación, a las personas que duermen en la calle, el que iban a tirar sus pertenencias cuando se activase el protocolo de limpieza de la vía pública donde pernoctaban. A pesar de esta prohibición, los Equipos de calle municipales, que están implicados en la ayuda a estos ciudadanos "sin techo", les siguieron avisando, a fin de que pudieran recoger a tiempo todas sus cosas. Según fuentes del diario, al conocer el Ayuntamiento tal circunstancia, se dejó de informar a estos Equipos, acerca del momento exacto en que se iba a proceder una intervención de limpieza.
En Abril de 2013 el diario ABC destacó en su página internacional :" La ONU critica la nueva ley húngara que criminaliza a los "sin techo". Se trataba de una ley que prohibía dormir en la calle a las aproximadamente 30.000 personas sin hogar en un país con insuficientes refugios para ellos. El organismo internacional se refería en su rechazo a una enmienda de la Constitución de Hungría que permitía a las autoridades nacionales y municipales prohibir dormir en espacios públicos a las personas sin hogar. Sostenía la ONU que esta medida "no solo impedirá el disfrute de los derechos humanos de las personas sin hogar, sino que promoverá también prejuicios hacia ellas".
Gracias a la "Radiografía social del sinhogarismo en España" realizada en 2025 mediante 1500 encuestas por Hogar Sí, Fundación Rais,sabemos que en nuestro país hay más de 37.000 hombres y mujeres en exclusión social extrema y que cada día fallecen en la calle 6 de entre ellos. En el año 2024 se contabilizaron 33.758 pernoctaciones de estas personas en los distintos dispositivos de acogida existentes. "Respecto a los factores que les han llevado a esta contingencia señalan : el hecho de ser migrantes (28,8%), la pérdida de sus trabajos (26,8%), desahucios de sus viviendas(16,1%),el no poder asumir los pagos de del alojamiento (14,7%), por separación de sus parejas (14,1%), a causa de adiciones(12,6%), por haber sufrido violencia (9,6%) o tras salir de un centro de menores(2,7%). "El perfil mayoritario de estas personas es el de un hombre de mediana edad (76%) tras ruptura familiar, pérdida de empleo y con largos periodos cronificados en la calle. En cuanto a las mujeres (24%) pernoctan más en los albergues que en la calle por temor a ser objetos de violencia.
Hogar Sí, Fundación Rais, es una entidad social no lucrativa, independiente y plural, de ámbito estatal, creada en España en 1998 con el propósito de desarrollar soluciones habitacionales estables para que ninguna persona viva en la calle. Abordan este problema como una vulneración del derecho a la vivienda, reconocido en el artículo 47 de nuestra vigente Constitución. El método de actuación que utiliza es el llamado "enfoque Housing First", cuya intervención prioriza el acceso inmediato a una vivienda permanente y no el de que la vivienda sea una recompensa al final del proceso de intervención. El objetivo prioritario es satisfacer la necesidad de vivienda y a partir de esta estabilidad habitacional avanzar en su recuperación/autonomización. Se ha demostrado como un modelo eficaz logrando que el 90% de los atendidos mantengan su vivienda de forma sostenida. Por el contrario hay evidencias cuantitativas y cualitativas de que el uso de albergues y el actuar desde la emergencia, aumentan el problema contribuyendo a la cronificación: cerca del 40% de estas personas llevan en esta situación más de tres años. La accesibilidad y la asequibilidad de la vivienda son, desde este enfoque, la clave para erradicar el problema del sinhogarismo. Los datos de esta organización en 2025 son exponentes de sus límites ante la grave realidad social a la que se enfrentan: 391 viviendas, 865 personas incluidas en el programa, 254 contratados y 1414 socios. Pese a sus evidentes dificultades, este enfoque se ha extendido rápidamente por Europa, si bien hasta ahora Finlandia está siendo el único país donde el número de personas sin hogar ha disminuido de forma sostenida con este programa.
El salario medio de una persona joven en España es en la actualidad de 1.191 euros, una cifra que equivale al 98 % del precio medio en que se encuentra el alquiler de una vivienda. Tan sólo el 14,5% de los jóvenes de 16 a 29 años se emancipan según datos actuales del Consejo de Juventud de España. " Casi la mitad de los jóvenes vive con sus padres por no poder alquilar o comprar una vivienda" especifica la Encuesta de Condiciones de Vida del INE en 2025. En el blog de Oxfam Intermón titulan esta realidad como " Una generación bloqueada y expulsada de su futuro" . Para esta ONG "la vivienda no es solo un lugar físico. Es la base sobre la que se construye todo lo demás y cuando una generación no puede acceder a ella se retrasa la emancipación, se posponen decisiones vitales y se debilita la autonomía". "Para una gran parte de la juventud acceder a una vivienda digna ya es un objetivo cada vez más difícil de alcanzar".
Por parte de los padres esta prolongación de la estancia de los hijos en el hogar familiar con frecuencia supone tensiones estructurales que afectan a todos lo miembros del grupo, a la par que una sobrecarga económica y un seguir destinando recursos para ellos en lugar de para su propio retiro. Tanto la complicación que surge en la privacidad espacial de cada uno, como el riesgo de regresión a roles infantiles o la posible discrepancia en hábitos y horarios, podrían originar tensiones a la ya de por sí compleja vida familiar.
"El Cierre Digital " es un periódico digital español fundado en 2018 con el lema : "investigación dirigida a la verdad". Ha publicado el 15 de Junio pasado un reportaje bajo el titular :" la otra cara de la crisis inmobiliaria: Por qué divorciarse se ha convertido en un lujo en España". A continuación citaremos algunos de sus comentarios. "Miles de parejas comparten techo sin amor, porque el mercado inmobiliario no les permite mantener dos hogares". Como salida habitacional a este divorcio silencioso, uno de los dos, "debe elegir entre volver a casa de sus padres a los 50 años o pasar a vivir en una habitación en piso compartido, en el que no podrán estar con sus hijos". "Al mismo tiempo que las rupturas oficiales caen en picado, el precio de una vivienda bate su récord histórico. Esta tormenta perfecta ha dado a luz a un nuevo y doloroso fenómeno social el de los "divorciados latentes". Más adelante el autor del reportaje, Alberto García Cebrián, abogado en ejercicio que recibió el Premio Nacional de Ley 2020 en la categoría de Derecho de Familia, comenta: " La ruptura sentimental ya se ha producido, pero la ruptura habitacional es una quimera. Separarse implica dinamitar un hogar para sostener dos. "Divorciarse se ha convertido en un privilegio de clase solo al alcance de los que poseen sueldos muy por encima de la media. Las rentas medias y las clases trabajadoras se ven abocadas a girar la cabeza hacia la pared y seguir aguantando". Y concluye :" el mercado inmobiliario está secuestrando a personas adultas en relaciones terminadas y ha puesto precio al derecho a decir adiós. Y por ahora es un precio que miles de españoles no pueden pagar".
Ahmed Abu Fayed usuario de un Campo de Refugiados en el Centro de la Franja de Gaza, responde al periodista palestino que le entrevista: " Sueño con abrir la puerta de un frigorífico y beber un vaso de agua fría, con cambiar la tienda de campaña por una habitación de verdad, con techo de cemento". Según ACNUR alrededor de 6,6 millones de personas viven en campos de refugiados, convertidos en ciudades de tiendas de campaña, una situación de extrema dureza, marcada por la falta de privacidad, el calor o frio exteriores y la escasez de agua potable.
Ubicado en el norte de Jordania el campo de refugiados de Zaatari llegó a acoger acoge hasta 150.000 personas refugiadas sirias obligadas a huir de la guerra en su país. En este campo Oxfam, junto con Unicef y otros actores internacionales. han instalado la mayor red hídrica nunca antes vista en un campo de personas refugiadas. En 2015 esta misma ONG inició un innovador proyecto sobre reciclaje, gracias al cual el 88% de "los hogares" de los 80.000 residentes actuales, separan sus residuos reciclables, que luego van a parar a las dos instalaciones de reciclaje gestionadas por esta Organización.
Con guión de Cesare Zabattini, el director italiano Vitorio de Sica produjo "El techo" película premiada en el festival de cine de Cannes en 1956. El eje central del film gira en torno a una ley provincial de la época : las autoridades
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